Comenzaremos poniendo en un wok un poco de aceite y añadiendo las verduras. Primero pondremos la chalota pelada y cortada en gajos. Puedes añadirla en tiras finas si lo prefieres, a mi me gusta más en trozos más grandes para que quede crujiente. Adoro la verdura poco hecha, tiene mucho más sabor y conserva todas sus propiedades, lo cual es un beneficio añadido que no debemos pasar por alto.
A continuación añadiremos los champiñones cortados en cuartos y el edamame, pero solo las semillas. Las vainas en este caso no lo vamos a utilizar. Tal como ves en la imagen de abajo, solo vamos a utilizar las habas de soja que son así de verdes, jugosas y nutritivas.
Una vez que las verduras estén bien salteadas añadiremos las salsa, tanto la de soja como la de ostras. No he puesto cantidades de ingredientes en la receta, el motivo es que lo dejo a tu elección. Depende de tu gusto, si te flipan los champiñones añade como si no hubiera un mañana. Si necesitas la pasta en exceso pon a cascoporro como si fuera la última cosa que fueras a hacer en esta vida. Tu elijes las cantidades! A tu gusto.
Los tallarines debes cocerlos ligeramente en agua hirviendo, unos minutos serán suficientes. Para ello, solo tienes que poner agua a hervir en una olla y cuando comience a hervir retiraremos la olla de fuego y añadiremos los tallarines. Se cocinarán con el calor residual del agua. los dejaremos unos 10 minutos aproximadamente.
Ya solo quedará saltear todo junto fuego muy fuerte para que se integren los sabores y resulte un plato muy equilibrado en texturas y sensaciones gustativas. Estos son platos muy agradecidos ya que con ingredientes muy básicos que con una cocción muy rápida obtienes un plato buenísima y en muy poco tiempo.